mejor y vivir con mayor conciencia. Entender estos cambios no es motivo de miedo, sino una herramienta poderosa para mantener la independencia y la calidad de vida por muchos años más.
Lo más preocupante es que muchas veces no hay señales claras de alerta.
5. El sueño deja de ser reparador
Dormir bien se vuelve cada vez más difícil. No se trata solo de dormir menos horas, sino de dormir peor.
El sueño profundo disminuye considerablemente, lo que afecta la recuperación del cuerpo, la memoria y el estado de ánimo.