soporte. Su sistema inmunológico ya no respondía.
Los médicos que la examinaron detectaron desnutrición severa. La pérdida de masa muscular era generalizada. Sufría de múltiples deficiencias. Con 22 kilos, su cuerpo ya no podía soportar el más mínimo esfuerzo.

Las redes sociales están repletas de cuentas que promueven dietas radicales. Frutarianismo, alimentación cruda, ayuno extremo, desintoxicación intensiva… Estas prácticas se presentan como caminos hacia la salud, la pureza y el despertar espiritual.
Las imágenes son seductoras: cuerpos esbeltos, platos coloridos, testimonios entusiastas. Quienes fracasan o enferman no aparecen. La realidad