cambió apenas.
—¿Qué?
—Los zapatos.
—No sé de qué hablas.
Puse las capturas.
Silencio.
—¿Por qué?
Suspiró.
—Era para que Adrian dejara de pensar que Chloe mentía.
—¿Entonces sí sabías?
—Evelyn…
—¿Sabías que era falso?
—No todo.
—¿Por qué?
Mi voz tembló.
—¿Por qué siempre ella?
Mi padre miró alrededor.
—Baja la voz.
Me reí.
—Claro.
—Tu hermana ha sufrido mucho.
—¿Más que yo?
—No compares.
—Siempre comparas.
—Evelyn.
—Mamá murió.
Su rostro se endureció.
—No metas a tu madre.
—¿Por qué?
—Eso fue un accidente.
Sentí que la sangre