manera inesperada. El matador perdió momentáneamente el control de la situación, lo que lo dejó expuesto frente al animal. La rápida reacción de sus compañeros permitió retirarlo del ruedo y trasladarlo a la enfermería, donde recibió las primeras atenciones médicas antes de ser derivado al quirófano.
Uno de los momentos que el propio protagonista destacó fue cuando logró dimensionar mejor su estado. “Cuando llegué a la enfermería y vi que la hemorragia era mínima, me relajé bastante, pero, por supuesto, me dolía mucho”, relató. A pesar de ese