abogado volvió a intervenir.
Al terminar la reunión no sentí triunfo. Sentí cansancio. Mi terapeuta me ayudaría después a aceptar una contradicción difícil: podía reconocer que había amado a Ethan sin negar lo que
estaba descubriendo. Los buenos recuerdos no convertían los documentos en inocentes, y los documentos tampoco me obligaban a fingir que doce años habían sido enteramente falsos. Una relación puede contener momentos reales y, aun así, terminar por decisiones que ya no permiten continuar.
Pocas semanas después solicité la separación. No publiqué nuestra historia ni