aparecen hoyuelos en varias generaciones, mientras que en otras personas el rasgo no resulta evidente entre sus familiares cercanos. Estas diferencias muestran que la apariencia facial depende de una combinación de características genéticas y anatómicas.
La distribución de los hoyuelos tampoco es idéntica en todas las poblaciones. Algunos estudios realizados en diferentes regiones han encontrado variaciones en su frecuencia, aunque
las cifras pueden cambiar considerablemente según la población estudiada y la metodología utilizada.
Estas diferencias pueden estar relacionadas con la diversidad genética existente entre grupos humanos. Las características físicas no