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posición.

Al final, la discusión probablemente continuará durante muchos años. Para algunos, el papel debe caer hacia adelante porque es más cómodo y coincide con el diseño tradicional. Para otros, debe quedar hacia atrás porque consideran que es más práctico o evita que alguien lo desenrolle accidentalmente.

Y quizás esa sea precisamente la gracia de esta peculiar discusión: una decisión tan pequeña como colocar un rollo de papel higiénico puede revelar cuánto influyen nuestros hábitos, nuestras costumbres y nuestras preferencias en las cosas más simples de la vida cotidiana.