la movilidad ni la fuerza de agarre , lo cual sigue desconcertando a los especialistas.
Este curioso músculo representa un auténtico fósil viviente en nuestro cuerpo. Nuestros ancestros lejanos lo usaban ampliamente para desplazarse de rama en rama . En los primates arbóreos, era un recurso fundamental para aferrarse a los árboles y equilibrarse con facilidad , habilidades vitales para escapar del peligro
o alcanzar su alimento.

