niña levantando el aparato con sus manitas sucias.
Y cuando el juez ordenó que lo conectaran a la pantalla, se creó 1 atmósfera donde nadie podía creer lo que estaba a punto de pasar…
PARTE 2
El celular de Sofía fue conectado a 1 pantalla enorme frente al estrado del juez. La sala entera quedó sumergida en 1 silencio pesadísimo. Valeria seguía de pie, completamente rígida, con la mirada venenosa clavada en su hijastra.
“Su Señoría”, interrumpió el fiscal sudando frío, “esto no es 1 prueba admitida legalmente.”
El abogado