enfadado.
—Eso ha quedado claro.
La jueza volvió a mirar a Lucía.
—Necesito preguntarte algo. ¿Alguien te pidió que grabaras este video?
—No.
—¿Tu madre sabía que lo tenías?
—No. Pensé que, si se lo decía, quizá intentaría hablar con papá y él borraría todo.
—¿Has tenido miedo otras veces en casa de tu padre?
Lucía asintió.
—Cuando se enfada, cambia la cara. Después dice que no pasó o que yo lo entendí mal.
Andrés se movió en su asiento.
—Eso no es cierto.
—Guarde silencio —ordenó la jueza.
Lucía