está bien.
Familia
Eso no significa que los padres deban asumir siempre el cuidado de sus hijos adultos. El envejecimiento también requiere límites, apoyo profesional y redes familiares adecuadas.
Pero sí demuestra que el afecto no tiene una fecha de vencimiento.
Cuando los papeles comienzan a cambiar
El envejecimiento puede producir una inversión progresiva de los roles.
Los hijos que alguna vez fueron cuidados por sus padres pueden terminar acompañándolos, ayudándolos a desplazarse, organizando sus medicamentos o tomando decisiones relacionadas con su bienestar.
Pero también puede ocurrir algo menos esperado: