vidas si aquella tubería no se hubiera roto. Quizá Ben me lo habría contado algún día. Quizá nunca lo habría hecho.
Antes creía que la inundación había sacado a la luz su secreto. Ahora entiendo que reveló algo mucho más profundo: lo fácil que es convertir el amor en una excusa para decidir qué merece saber otra persona.
Ben se decía a sí mismo que me estaba protegiendo a mí, a Lily y a nuestro matrimonio. En realidad, se estaba protegiendo de una conversación difícil. Cada mes que la evitaba