Mi esposo me golpeó hasta dejarme inconsciente cuando yo tenía seis meses de embarazo. Su madre aplaudió mientras él me golpeaba, su padre se rio y su hermana grabó todo con su teléfono. Aquella madrugada, mientras intentaba proteger a mi hija, comprendí que ninguno de ellos pensaba ayudarme. Lo único que podía salvarnos estaba escondido detrás de una silla, a unos pasos de mí, pero Víctor estaba decidido a impedir que lo alcanzara.

Yo recordaba que había manipulado la pantalla cuando llegó la policía, y temía que hubiera borrado todo antes de que pudieran examinarlo.

Los médicos habían documentado mis lesiones y Gabrielconservaba pruebas de agresiones anteriores. Sin embargo, Nora seguía negando la grabación de aquella mañana.

 

PARTE 4
Adriana me explicó que los investigadores estaban buscando conservar y examinar las posibles pruebas digitales de aquella madrugada. Nora aseguraba que nunca había grabado los golpes, pero yo recordaba perfectamente su teléfono apuntando hacia mí. También recordaba cómo se movió para conseguir un