EL DÍA QUE MI NOVIO SE COMPROMETIÓ CON OTRA, REVELÉ FRENTE A TODO EL HOSPITAL QUIÉN ERA YO EN REALIDAD

poseían hospitales, laboratorios farmacéuticos, fundaciones médicas y una red de inversiones que se extendía desde Nueva York hasta California. Mi apellido podía abrir puertas que incluso algunas familias millonarias no se atrevían a tocar.

Pero a los veinticuatro años quise saber quién era sin el dinero de mis padres.

Oculté mi identidad, abandoné Manhattan y me mudé sola a Ashford, una ciudad donde nadie conocía mi rostro. Allí conseguí empleo como cirujana residente en el Hospital Saint Matthew.

Fue allí donde conocí al doctor Adrian Cole.

Era el jefe de