su capacidad médica era innegable, pero quedó inhabilitado para ocupar posiciones administrativas durante cinco años.
Podría haber apelado.
No lo hizo.
Por mi parte, rechacé el puesto de directora general que mi padre quería ofrecerme.
En cambio, acepté encabezar un programa de reforma médica dentro de Sinclair Health.
Mi primera medida fue establecer procesos de promoción transparentes.
La segunda, financiar becas para jóvenes médicos de comunidades rurales.
La tercera, crear un canal independiente para denunciar favoritismos y abuso de poder.
No quería ser recordada como la heredera que había