algún día él se cansaría de jugar a ser mi salvador y se casaría con una mujer de su mismo nivel.
Yo soporté todos los rumores porque lo amaba.
Incluso decidí contarle la verdad sobre mi origen.
Había preparado documentos, fotografías y el anillo con el escudo de los Sinclair. Planeaba explicarle que nunca había necesitado su apellido y que, si quería casarse conmigo, podía hacerlo sin enfrentarse a ninguna diferencia social.
Pero ese día Adrian desapareció.
No respondió mis llamadas.
No leyó mis mensajes.
Tampoco volvió al apartamento.
Era
EL DÍA QUE MI NOVIO SE COMPROMETIÓ CON OTRA, REVELÉ FRENTE A TODO EL HOSPITAL QUIÉN ERA YO EN REALIDAD