y volvió a palidecer.
Aquel miedo enfureció más a su hijo que cualquier amenaza.
—Enséñeme el contrato.
El abogado de Evaristo se lo entregó a Natalia.
Ella revisó las primeras páginas.
—Qué curioso.
—¿Qué cosa? —preguntó Evaristo.
—La señora Teresa supuestamente firmó esto el 14 de febrero.
—Así es.
Natalia sacó otro documento.
—Ese día permaneció internada durante 19 horas en el Hospital General de Tehuacán. Tenemos expediente clínico, registros de ingreso y declaración de 2 médicos.
El abogado de Evaristo dejó de sonreír.
Natalia continuó.
—Además, tenemos peritaje preliminar