fijamente a la cámara.
Entonces alguien entró en el encuadre.
“Nosotros te apoyamos, amigo”.
Frank.
Le puso una mano en el hombro a papá.
“Nosotros te apoyamos, amigo”.
A su lado aparecieron otros dos hombres. Los reconocí por las fotos antiguas que había en las paredes.
El bajista sonrió.
Papá se rio.
“Además, cuando te hayas ido, vamos a necesitar un nuevo guitarrista”.
“Y un cantante”, añadió el batería. “A ser posible, uno que realmente pueda dar las notas altas”.
Papá se rio mientras se limpiaba la cara.
“¿Has oído