recientes.
Algunos inversionistas intercambiaron miradas.
Elena no respondió.
Ricardo solicitó la palabra.
Explicó que existían dudas documentadas sobre determinadas operaciones y que se había iniciado una revisión independiente.
Después mostró copias de las autorizaciones cuestionadas.
Gabriel palideció.
—Eso es información confidencial.
—Y precisamente por eso debemos aclarar quién autorizó estas operaciones —respondió Ricardo.
Uno de los inversionistas preguntó:
—¿La señora Whitmore reconoce estas firmas?
Elena levantó la mirada.
—No. Nunca firmé esos documentos.
Vanessa se movió nerviosamente.
Gabriel intentó interrumpirla.
Pero el presidente del consejo pidió que continuara.
Ricardo presentó