MI ESPOSA ME DEJÓ LA NOCHE QUE PERDÍ EL TRABAJO… CUATRO DÍAS DESPUÉS ENCONTRÓ LA CARPETA QUE LLEVABA MÁS DE UN AÑO OCULTÁNDOLE

Déjame explicarte.

Soltó una risa amarga.

—Claro.

—¿Qué crees que estaba haciendo?

—Preparándome.

—Sí.

Su expresión cambió.

—¿Lo admites?

—¿Preparándote para qué?

—Para vivir sin ti.

—Sí.

Laura se levantó.

—¡Entonces estabas planeando dejarme!

—No.

—¿Para qué demonios hace un hombre un plan de independencia financiera para su esposa si no está pensando en separarse?

—Para que su esposa no quede destruida si algún día él deja de poder sostenerlo todo.

Silencio.

Miré los documentos.

—Y míranos ahora.

Laura se quedó inmóvil.

—Perdiste el trabajo.

—Sí.

—Y yo me fui.

—