MI ESPOSA ME DEJÓ LA NOCHE QUE PERDÍ EL TRABAJO… CUATRO DÍAS DESPUÉS ENCONTRÓ LA CARPETA QUE LLEVABA MÁS DE UN AÑO OCULTÁNDOLE

hicieron una oferta.”

Me llamó.

—¿La aceptarás?

—Creo que sí.

—¿Cuánto pagan?

Me reí.

Laura guardó silencio.

Después comenzó a reír también.

—Perdón.

—Viejos hábitos.

—Sí.

Entonces preguntó:

—¿Te gusta?

—Mucho.

—Entonces me da gusto por ti.

Eso era exactamente lo que necesitaba escuchar.

No:

Gracias a Dios.

No:

Entonces ya estamos bien.

Solo:

Me da gusto por ti.

Después añadió:

—Saqué nueve en mi primer proyecto.

—Eso sí es importante.

—Habría sacado diez, pero aparentemente mis estándares de anotación son “de otra generación”.

—Te llamó vieja académicamente.

—Exacto.

Durante