ante estímulos externos.
Animales rescatados que aún están en proceso de adaptación a su nuevo hogar y a la vida en sociedad.
Perros en recuperación tras una cirugía, una enfermedad o alguna lesión.
Hembras en celo, que pueden atraer atención no deseada de otros perros.
Perros mayores que ya no toleran el juego brusco o el contacto inesperado.
Animales en entrenamiento que necesitan concentrarse sin distracciones.
Perros reactivos ante otros animales o personas por experiencias pasadas.
Ninguno de estos casos significa que el perro sea agresivo o peligroso. Simplemente indica
No lo sabía… te lo explicamos en el primer comentario