respiratorios: Tos persistente y tenaz o ronquera.
Dificultades para tragar: Sensación constante de tener un bulto o dolor al tragar.
Heridas de cicatrización lenta: Úlceras o lesiones cutáneas que no cicatrizan en pocas semanas.
Sangrado anormal: Sangrado o secreción proveniente de un lugar inusual.
Bultos, hinchazones: Cambios palpables en el pecho,
los testículos o cualquier otra parte del cuerpo.
Pérdida de peso: Pérdida de peso rápida e inexplicable que no es resultado de una dieta.
¿Cómo se puede reducir el riesgo?
Nuestro estilo de vida influye decisivamente en la prevención