Los tumores malignos se caracterizan por la infiltración (destrucción de los tejidos circundantes) y la metástasis (formación de metástasis). Durante esta última, las células tumorales pueden diseminarse a órganos distantes a través de la circulación sanguínea o linfática.
Importante: La aparición de metástasis refleja una afección más grave, pero gracias a la medicina moderna, en muchos casos pueden tratarse o extirparse quirúrgicamente con eficacia, especialmente en las primeras etapas.
¿Cómo se determina la gravedad de la enfermedad? (El sistema TNM)
Los médicos elaboran un plan de tratamiento basado en la