Desafió Al Mafioso En Un Ascensor Y Al Día Siguiente La Persiguieron-

habían respondido inmediatamente a sus órdenes.

Y a aquella frase que parecía adquirir un significado distinto con cada hora que pasaba.

«Entonces entiendes por qué es peligroso contrariarme».

Mi teléfono volvió a sonar.

Contesté.

—¿Hola?

Nadie respondió.

Esperé unos segundos.

La llamada terminó.

Pensé que podía tratarse de un error.

Poco después, volvió a sonar.

Contesté otra vez.

El mismo silencio.

No se escuchaba ninguna voz.

No sabía si alguien estaba intentando asustarme o si aquellas llamadas no tenían relación con lo sucedido.

Pero después del tercer intento, empecé a