empleados suyos.
Y quería saber qué significaba realmente su promesa de llevarme a un lugar seguro.
Vincent abrió la boca.
Yo apreté las manos sobre mi bolso.
Pensé en la última vez que habíamos estado tan cerca.
En aquella mano sobre la pared del ascensor.
En sus dedos rozándome el cabello.
En la sonrisa que apareció cuando le exigí que se apartara.
No pensaba olvidar lo ocurrido solamente porque ahora estuviera hablando con tranquilidad.
Tampoco pensaba aceptar que su poder le concediera derechos sobre mí.
Pero antes de que pudiera