de delitos acreditados.
Rebeca recibió una pena menor después de colaborar, pero también perdió el departamento que había comprado con dinero robado. La propiedad fue asegurada para cubrir parte de la reparación del daño.
La madre de Alejandro vendió su automóvil para pagar abogados.
Ninguno de los amigos que antes llenaban sus fiestas apareció durante el juicio.
Meses después, Valeria regresó al departamento de Polanco.
Había cambiado las cerraduras.
También cambió las paredes, los muebles y la mesa del comedor.
La cocina fue renovada por completo.
No porque necesitara hacerlo,