calidad que imitaban los diseños originales de Magdalena para confundir a los compradores.
Estas prendas defectuosas se deshilachaban con facilidad, generando descontento entre los consumidores que inicialmente creían estar adquiriendo la auténtica producción de la hacienda El Manantial.
Estrategia de venta directa casa por casa
Para contrarrestar la campaña negra y las falsificaciones, Magdalena organizó caravanas de venta directa que visitaban los hogares de las familias adineradas, permitiéndoles comprobar de primera mano la autenticidad del producto.
Esta cercanía con el consumidor final consolidó una relación de confianza indestructible, posicionando las