Simon y Vicky Moore: la historia de una familia marcada por el síndrome de Treacher Collins

la cara y puede involucrar también los oídos y otras funciones relacionadas. Antes de convertirse en padres, Simon y Vicky conocían que existía un riesgo de transmisión y decidieron continuar adelante con su proyecto familiar.

Cuando nació Alice, se confirmó que había heredado la misma condición de su padre. La noticia provocó diferentes reacciones públicas y la pareja llegó a contar que algunas personas los habían calificado de “crueles” por haber decidido tener una hija sabiendo que existía una posibilidad considerable de transmisión genética.

Simon y Vicky, sin embargo, defendieron