primeros años de vida. También pueden existir necesidades relacionadas con la alimentación, la visión, la salud dental y el desarrollo facial.
En el caso de Simon, conocer su propio diagnóstico significaba también saber que existía una posibilidad de transmitir la condición a un hijo. Según la información difundida sobre la familia, antes del nacimiento de Alice ambos conocían una probabilidad cercana al 50 % de transmisión.
Ese porcentaje puede corresponder a determinados casos en los que el síndrome presenta un patrón de herencia autosómico dominante. Cuando uno de los padres posee