miedo”.
Por primera vez en toda la noche, me di cuenta de lo agotada que estaba.
Casi le conté lo del sobre.
Pero en vez de eso, me fui al baño.
Dentro había tres cosas.
Una foto de papá junto a una mujer que no reconocí y una niña pequeña con rizos oscuros.
Una hoja en la que figuraban los pagos mensuales a alguien llamada Rebecca.
Y una carta escrita a mano dirigida a mamá.
La primera frase me hizo dar un vuelco al corazón. Decía: “Debería haberte contado la