salvara, no que se perdiera.
Porque incluso las heridas más profundas pueden conducir a la redención cuando alguien elige el amor en lugar del odio.
Marcus llevará consigo el peso de lo sucedido para siempre. Pero no lo lleva solo. Lo llevamos con él, como familia, demostrando que incluso el momento más oscuro puede dar lugar a algo significativo cuando la compasión reemplaza la amargura.
Por eso lo abracé en aquel juzgado.
Y por eso lo abrazo cada día.
Ya no es solo el chico que le arrebató la vida