Durante tres años hice creer a un hombre con amnesia que yo era su esposa… el día que recuperó la memoria, huí embarazada con nuestros dos hijos

Nunca en casa de Grace.

No porque yo se lo prohibiera.

Porque él lo eligió.

—Necesito límites.

Dijo.

Yo también.

Los niños no entendían.

Leo preguntó:

—¿Por qué papá no duerme con mamá?

Yo respondí:

—Porque estamos resolviendo cosas de adultos.

—¿Se pelearon?

—Sí.

—¿Por mí?

Adrian respondió inmediatamente:

—No.

Se arrodilló.

—Nunca por ti.

—¿Entonces por Milo?

—Tampoco.

—¿Por la bebé?

—No.

Leo frunció el ceño.

—Entonces son raros.

Adrian soltó una risa.

—Mucho.

La empresa también volvió a su vida.

Con memoria completa, Adrian retomó la presidencia.

Conrad