una familia criminal que me dio comida, techo, protección.
No por caridad.
Por culpa.
—¿Quién lo mató?
Dante miró hacia la oscuridad del túnel.
—Eso es lo que vamos a descubrir esta noche.
—¿Y Sophie?
Su silencio fue respuesta suficiente.
El hombre de la ventana no era un depredador cualquiera.
Era una pieza de algo que empezó con la muerte de Miguel.
—¿Por qué ahora? —pregunté—. ¿Por qué después de tres años?
Marco respondió esta vez:
—Hace dos semanas, alguien pidió acceso a los archivos antiguos de transporte. El nombre