cuatro.
Fue desagradable.
Formal.
Necesario.
Acordamos seis meses de transición.
Dos visitas por semana.
Una salida de fin de semana cada dos semanas.
Nada de noches al principio.
No sacar a los niños de Port Azure sin consentimiento.
Ninguna presentación a familiares no autorizados.
Yo pagaría mitad de gastos ordinarios desde ese momento y una cantidad retroactiva acordada para cubrir parte de los últimos años.
Clara se negó a aceptar una cifra gigantesca.
—No quiero que parezca que compró los años perdidos.
Dijo su abogada.
Yo respondí:
—No creo que