encontrara a los gemelos.
Mi madre no la había destruido completamente.
La había guardado.
No sé por qué.
Tal vez culpa.
Tal vez miedo.
La abrí.
La letra de Clara.
“Sebastian:
No sé si algún día leerás esto.
Estoy embarazada.
No quiero dinero.
No quiero volver a esa casa.
Pero no voy a negar que el hijo que llevo también es tuyo.
Si alguna vez quieres ser padre, puedes contactar a Sarah.”
Más abajo:
“Lo único que te pido es que, si decides no responder, no vengas años después a