Miré aquella puerta.
—Todo.
Pausa.
—Y localiza al abogado que preparó nuestro divorcio.
Porque por primera vez comprendí algo que no quería admitir:
quizá Clara me había ocultado a mis hijos.
Pero antes de eso…
yo había sido el marido que hizo posible que pudiera desaparecer sin que nadie lo notara.
Parte 2
No regresé al hotel inmediatamente.
Me quedé frente al edificio.
Cinco minutos.
Diez.
Veinte.
Había venido preparado para exigir respuestas.
Quizá incluso para enfadarme.
Durante el vuelo había imaginado cien versiones de aquella conversación.
En casi todas,