Mi prometido olvidó colgar la videollamada y escuché cómo planeaba dejarme sin casa después de la boda… así que cambié el guion de la ceremonia

mandíbula.

—Sí.

—¿La transferencia estaba vinculada a la boda?

Silencio.

—En parte.

—¿Ella conocía el efecto?

—Se lo íbamos a explicar.

Una carcajada amarga se me escapó.

—Después de firmar.

Robert cerró los ojos.

Su esposa se levantó.

—No conviertas esto en una tragedia. Elena iba a entrar en nuestra familia.

—No.

Respondí.

Ella me miró.

—Perdona.

—Yo no iba a entrar en su familia.

Pausa.

—Ustedes intentaban entrar en mi patrimonio.

La coordinadora de la boda apareció discretamente junto al lateral.

Me hizo una señal.

Segunda parte.

Respiré.

—Adrian.