incómodo.
Ser madre sola me hacía vulnerable.
No porque estuviera desesperada.
Sino porque estaba cansada.
Y las personas cansadas a veces agradecen mucho que alguien tome decisiones.
—Yo me encargo.
—Déjamelo a mí.
—Firma aquí.
—No tienes que preocuparte.
Frases que pueden ser cariño.
O control.
La diferencia está en si puedes preguntar sin que la otra persona se moleste.
Daniel aprendió eso rápido.
Una vez dijo:
—Ya contraté el seguro.
Me tensé.
Él lo vio.
—Perdón.
Abrió el portátil.
—Te enseño todo.
—No necesito supervisar cada cosa.
—Lo sé.