satisfacción. Solo vio a un hombre enfrentando las consecuencias de su crueldad y de años aceptando sin cuestionar todo lo que su familia decía. La Fiscalía ya investigaba las transferencias desde semanas antes, y un juez había ordenado congelar las cuentas vinculadas con Desarrollos Montalvo. Nadie fue arrestado en medio del salón ni hubo una
solución instantánea. Los documentos fueron asegurados, los implicados rindieron declaraciones y comenzó un proceso que tardaría meses. Antes de marcharse, Arturo entregó una carta escrita por Elena Herrera, la abuela de Lucía, 11 días antes