PARTE 2 / El desconocido me pidió que fingiera que estaba durmiendo sobre su hombro durante el vuelo… pero cuando aterrizamos, descubrí que era el empresario más poderoso de México y que mi exmarido ya me estaba buscando…

“Valeria.”

No intentó encantarla.

No hizo preguntas indiscretas.

Simplemente la ayudó a guardar el cochecito, recogió la muñeca de Sofía cuando se cayó al suelo e hizo sonreír a la niña doblando una servilleta en formas divertidas.

Por primera vez en mucho tiempo, Valeria sintió que podía respirar sin miedo.

El vuelo estaba completo.

Empresarios, turistas, estudiantes y familias llenaron todos los asientos.

Pero a medida que pasaban los minutos, Valeria empezó a notar algo extraño.

Varios pasajeros no podían dejar de mirar a Alejandro.

Un joven al otro lado