MI MAMÁ SE NEGÓ A ABANDONAR A MI PAPÁ CUANDO QUEDÓ EN SILLA DE RUEDAS Y LOS MÉDICOS LE DIERON SOLO 10 AÑOS DE VIDA. SOBREVIVIÓ 35 AÑOS MÁS… PERO DESPUÉS DE SU MUERTE ENCONTRAMOS UNA CARTA QUE LE HABÍA OCULTADO: «MI ÁNGEL, PERDÓNAME POR GUARDARTE ESTE SECRETO…»

que esperar.

Pero antes de guardarlo, ocurrió algo extraño.

De su interior cayó una pequeña fotografía.

Mostraba un automóvil destrozado.

Y detrás, escrito con tinta azul, había un nombre que ninguno reconocía:

«Rafael Ortega. 17 de septiembre de 1990».

Mi madre miró la fotografía.

Y su rostro perdió todo el color.

—No puede ser —susurró.

—¿Qué pasa, mamá?

Ella levantó los ojos llenos de lágrimas.

—Rafael Ortega era el hombre al que su padre fue a buscar la noche del accidente.
CAPÍTULO 3. EL HOMBRE QUE DESAPARECIÓ AQUELLA NOCHE

Nos