ido a su casa la víspera del suceso.
Precisamente ese hombre ayudó al padre a conseguir el veneno.
Resultó que el padre había ideado un plan terrible de antemano. Pensaba envenenar poco a poco a su propia esposa y a su hija de ocho años para que sus muertes parecieran consecuencia de una enfermedad desconocida.
El hombre había estado mezclando durante varios días una sustancia peligrosa en la comida de la familia, y cuando su esposa empezó a debilitarse, le desaconsejó a propósito acudir al médico.
Esperaba que pronto ambas