degradarse en periodos muy inferiores a los de numerosos plásticos convencionales y ha evolucionado desde una investigación universitaria hasta una tecnología patentada que continúa buscando oportunidades de aplicación industrial.
Todavía existen desafíos relacionados con costos, producción a gran escala, resistencia y adaptación a diferentes usos. Tampoco los bioplásticos deben considerarse una solución única al problema mundial de los residuos.
Pero el proyecto representa algo especialmente valioso: la posibilidad de combinar ciencia, recursos naturales e innovación para diseñar materiales más compatibles con el medioambiente.
En un mundo donde la contaminación plástica