Sus padres la echaron de casa por quedar embarazada a los 19 años. Diez años después regresó con su hijo… y una sola frase destruyó a toda la familia.

aun así autorizaste que siguieran funcionando? —pregunté.

Frank cerró los ojos.

—Pensé que aguantarían unas semanas más. Me dijeron que las piezas llegarían pronto. Tenía miedo de perder mi empleo y de que cientos de trabajadores se quedaran sin sueldo si cerrábamos la línea.

—Pero Daniel tenía razón.

—Sí.

Aquella palabra cayó sobre la habitación como una piedra.

—El día del accidente —continuó—, Daniel intentó detener la máquina. Hubo un fallo en el mecanismo y varios trabajadores quedaron atrapados en una zona peligrosa. Él ayudó a sacar a dos de