perfecto. Que también tuvo miedo. Que cometió errores y que algunas veces no supo qué decisión tomar.
Pero dile que, cuando llegó el momento de elegir entre protegerse a sí mismo o ayudar a otros, intentó hacer lo correcto.
Y, por favor, Hannah, no permitas que el odio te robe el futuro.
Si alguna vez encuentras el valor para regresar a casa, recuerda que tu padre también fue un hombre asustado, aunque eso no justifique lo que pueda hacer.
Espero que algún día todos podamos aprender a decir la verdad