mí también me habría gustado.
A veces pienso en aquella decisión que tomé durante el juicio.
Todos me dijeron que estaba loco.
Que jamás debía adoptar al adolescente que, según las pruebas de entonces, había provocado la muerte de mi hija.
Pero yo vi a un muchacho solo.
Asustado.
Sin nadie que lo defendiera.
Y decidí ofrecerle una oportunidad.
Durante años creí que había aprendido a perdonar al responsable de la muerte de Sarah.
Después descubrí que Michael nunca había sido el conductor.
Pero eso no significa que nuestra historia