yo pudiera elegir una vida sin ti.
La puerta se abrió.
Julian entró.
—Claire.
Adrian levantó la cabeza.
—Perfecto.
Julian ignoró el tono.
—Olivia necesita tu autorización para publicar el comunicado sobre la suspensión.
—Voy.
Adrian se interpuso.
—Espera.
Julian lo miró.
—No.
—Estoy hablando con mi esposa.
Sentí el aire cambiar.
Julian respondió con una tranquilidad casi ofensiva:
—No. Estás hablando con la mía.
Adrian dio un paso.
Yo me puse de pie.
—Basta.
Los dos me miraron.
—No soy una cuerda de la que puedan tirar.
Julian retrocedió