años atrás había dicho:
Te compenso con cien.
Como si el valor fuera cantidad.
Como si mil objetos nuevos pudieran sustituir uno conectado a una persona muerta.
—Me alegra que lo entiendas.
—Tarde.
—Sí.
Asintió.
—Muy tarde.
Miró la vitrina.
—Noah me contó que Julian le enseñó a nadar.
—Sí.
—Yo debería haberlo hecho.
No respondí.
—Hay muchas cosas que debería haber hecho.
—No puedes hacerlas retroactivamente.
—Lo sé.
—Pero todavía puedes hacer otras.
Me miró.
—¿Eso significa que confías en mí?
—Significa que Noah está empezando a hacerlo.
—¿Y