giró lentamente.
—¿Qué?
Noah abrió su chaqueta.
Debajo llevaba un pequeño dispositivo sujeto a la camisa.
Una grabadora.
Mi respiración se detuvo.
Ethan palideció.
—¿Qué demonios es eso?
Mi padre se colocó junto a mí.
Entonces comprendí.
Noah no había ido a ayudarlo.
Había ido a hacerlo hablar.
Mi hermano pulsó un botón sobre la mesa.
Una voz comenzó a reproducirse.
La de Ethan.
Grabada apenas minutos antes.
“No te preocupes por Isabella. Durante años ni siquiera supo qué cuentas pagaban mis gastos.”
Otra frase.
“Morgan Holdings ha financiado media